
miércoles, 21 de julio de 2010

En todos los ecosistemas en peligro, tanto las amenazas naturales como en las que el hombre se ve involucrado se alternan como las principales causas de la extinción de las especies. Lamentablemente, en algunas de las mayores reservas de la biodiversidad, como Sudamérica o el sudeste asiático, se sufre a diario la pérdida irreparable de muchas plantas, algunas de las que ni siquiera se tiene mucha información.
También la ocurrencia de incendios forestales naturales (en los que no interviene el hombre y son provocados, por ejemplo, por la caída de un rayo) es uno de los factores que pueden incidir en la desaparición de algunas especies vegetales. Por lo general, estos suceden en períodos de sequía, momento en que se generan las condiciones para que el fuego no solo arrase con la vegetación existente, sino que también destruya por muchos años el sustrato donde ésta se situaba.
Amenazas humanas
Nuevamente, la destrucción del hábitat es sindicada como la causa directa de la extinción o vulnerabilidad de muchas especies vegetales. De esta manera, la expansión de zonas urbanas, tierras utilizadas para el cultivo extensivo, la deforestación de vastos sectores e, incluso, incendios forestales intencionales afectan a las plantas que naturalmente habitan dichos lugares, induciendo a su extinción. La introducción de plantas y animales foráneos también ha ocasionado la frecuente eliminación de ciertas especies de flora nativa. Su desarrollo en detrimento de los habitantes vegetales naturales es una amenaza directa y ocasiona graves desequilibrios ecológicos.

IMAGENES EN PELIGRO DE EXTINCION
FAUNA Y FLORA

FAUNA EN PELIGRO DE EXTINCIÒN



FLORA EN PELIGRO DE EXTINCIÒN



